El Supremo ratifica las condenas para los narcos del Titán Tercero

El alto tribunal confirma las penas de prisión y multas para 14 implicados en el intento de introducir 1,7 toneladas de cocaína en Galicia.

Imagen genérica de dinero y droga, simbolizando el narcotráfico.
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Imagen genérica de dinero y droga, simbolizando el narcotráfico.

El Tribunal Supremo ha confirmado las condenas impuestas a 14 personas por su implicación en el intento de introducir 1,7 toneladas de cocaína en Galicia a bordo del buque Titán III, un caso gestionado desde Pontevedra y la Costa del Sol.

Los cinco magistrados de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, en un fallo redactado por Carmen Lamela, han otorgado firmeza a la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Pontevedra. Esta decisión ya había sido ratificada previamente por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. La resolución judicial, que llega casi cuatro años después de la sentencia inicial en Pontevedra, condena a toda la red española que intentó introducir los 1.700 kilos de cocaína intervenidos en el buque Titán III.
La acción criminal fue gestionada desde Galicia por Jacinto Santos Viñas y Mario Otero, ambos condenados, y desde la Costa del Sol, según la Policía, por Sergio Roberto de Carvalho, conocido por el alias de Paul Wouter. Este último saltó a la fama por una espectacular fuga que terminó en Budapest y que le ha llevado ante la justicia belga, acusado de coordinar grandes alijos de droga entre Brasil y Europa.
La sentencia contempla penas que oscilan entre los tres y los doce años y medio de cárcel para 14 personas por concertarse para introducir en España, a través de las costas gallegas, más de 1,7 toneladas de cocaína. Esta cantidad de droga alcanzaría un valor en el mercado ilícito superior a los 59 millones de euros. Para ello, los implicados se sirvieron de dos embarcaciones: el remolcador Titán III y el pesquero Sempre Cacharelos.
Once de los condenados fueron considerados autores y tres cómplices, siendo penados por cometer un delito contra la salud pública en su modalidad de sustancias que causan grave daño a la salud, concurriendo el subtipo superagravado de extrema gravedad, debido a la cantidad de droga y al uso de embarcaciones. La Audiencia también les impuso multas que oscilan entre los 60 y los 354 millones de euros.
Las penas más duras recayeron en Jacinto Santos Viñas, un capo gallego que hacía de anfitrión de las reuniones para preparar el narcotráfico y que recibió en su casa de Meis (Pontevedra) al mismísimo Sergio Roberto de Carvalho. Junto a él, sus dos principales colaboradores, Rafael Díez y Pedro Rodríguez, relacionados directamente con la embarcación que contenía la cocaína (siendo Pedro el patrón), recibieron penas superiores a los doce años de cárcel. Mario Otero, el enlace con Paul Wouter en Galicia y Marbella, fue condenado a once años de prisión, a pesar de confesar parcialmente los hechos.