Durante el Comité Provincial celebrado el pasado sábado, el secretario general de la formación, David Regades, subrayó la importancia de devolver la Diputación al servicio de la ciudadanía y de la democracia. Según Regades, la gestión del Partido Popular en el Pazo Provincial durante el actual mandato se ha caracterizado por un claro “retroceso”.
“"En esta provincia no tenemos, ni queremos tener ninguna alcaldía sostenida por el transfuguismo."
El líder socialista presentó un partido con “máximas expectativas”, apoyado por perspectivas demoscópicas que apuntan a un crecimiento significativo en el número de alcaldías. En su discurso, destacó el rechazo del PSOE a ofertas de tránsfugas para arrebatar gobiernos locales, estableciendo una clara línea ética. También defendió la figura de una alcaldesa frente a una moción de censura que calificó de “vergonzosa”.
Las críticas se extendieron a la gestión del actual Gobierno de la Diputación, al que se acusó de “nerviosismo” y de retornar a “formas del siglo XIX”. Entre los puntos de censura se mencionaron la purga del secretario general tras denunciar irregularidades en oposiciones, el uso de la tribuna del Pazo para atacar a regidores de otros partidos, el reparto de subvenciones mediante cheques y un contrato de un millón de euros en merchandising, como evidencias de la inquietud preelectoral.
En el ámbito local de la capital, el portavoz municipal y presidente de la mesa del congreso, Iván Puentes, analizó con ironía la duodécima nominación de un candidato del BNG a la alcaldía. Señaló que el problema de la ciudad no reside en el pasado, sino en el presente y, sobre todo, en el futuro. Puentes defendió que los periodos de gobierno fueron mejores cuando el grupo socialista estuvo en el gobierno, poniendo como ejemplo la parálisis de los últimos tres años. Argumentó que Pontevedra necesita “aire fresco” para impulsar políticas ambiciosas en vivienda, ocio juvenil, desarrollo empresarial y una apuesta por una ciudad “más verde y más azul”.
En cuanto a la derecha, Puentes afirmó que un posible candidato popular no cuenta con el apoyo de la ciudadanía ni de su propio partido, y que su eventual candidatura se debería a la falta de alternativas. Por ello, el PSOE se dirigirá directamente a los votantes no nacionalistas para convencerlos de que el voto socialista es la vía para avanzar manteniendo lo bueno del pasado.
En el plano institucional, Regades contrapuso la “catástrofe de las políticas industriales autonómicas” de la Xunta con el impulso del Gobierno central a proyectos tecnológicos como la fábrica de microchips fotónicos o el centro aeroespacial. También destacó que infraestructuras clave para la provincia, como el nudo de Bomberos en Pontevedra, están saliendo del olvido administrativo gracias a la gestión del Gobierno central, frente a los retrasos históricos atribuidos al Partido Popular. Con esta hoja de ruta, los socialistas inician un ciclo de trabajo territorial intenso para consolidar su alternativa de progreso en toda la provincia.




