Durante cinco décadas, 'La Opinión' se convirtió en una plataforma esencial para la ciudadanía de Pontevedra y su entorno, funcionando como termómetro social y herramienta de presión ante administraciones y responsables políticos. Su capacidad para movilizar y dar voz a los vecinos desesperados marcó la vida cotidiana de la ciudad.
La emisión conmemorativa, de dos horas de duración, repasó la evolución de un formato que nació en 1976, en plena transición política. Su éxito reside en una fórmula sencilla pero potente: abrir el micrófono a la participación ciudadana. El evento culminó con la actuación musical del grupo Eladio y Los Seres Queridos, poniendo el broche de oro a una jornada llena de emoción y recuerdos.
“"La Opinión se basa en eso, en charlar, hablar y en arreglar a través de la palabra. Este espacio era el ideal."
La actual conductora del programa, Luz Espiño, ejerció de anfitriona, explicando que la elección del Café Moderno para la celebración no fue casual. Destacó que el mérito del espacio radica en su capacidad de adaptación sin perder la esencia, manteniendo a menudo los mismos temas que preocupan a la ciudadanía 50 años después. Subrayó también que los oyentes son el verdadero motor del programa, recordando cómo las nuevas tecnologías, desde las redes sociales hasta los mensajes de voz por Whatsapp, se integraron para mantener el contacto con el público.
Los conductores fundadores, José Luis Adrio e Hipólito Fraguas, rememoraron los complejos inicios del programa en una España aún marcada por la censura. Recordaron que trabajaban con un botón para cortar cualquier intervención comprometida, debido al riesgo de la época. El formato, basado en llamadas directas sin filtros previos, resultó innovador y permitió la libre participación del público, algo pionero en los medios de comunicación de aquel entonces.
Otros conductores destacados, como Manolo Fernández y Meli Fandiño, quien estuvo 22 años al frente del programa, también intervinieron. Fernández definió el programa como un "documento histórico" y un referente para los políticos a la hora de conocer el pulso de la ciudadanía. Fandiño defendió el espíritu participativo que convirtió el programa en una referencia social, expresando su deseo de que continúe adaptándose sin perder su esencia, incluso ante el auge de la inteligencia artificial.
El evento también contó con la participación de antiguos responsables políticos y representantes institucionales, así como de vecinos y oyentes, que compartieron testimonios sobre el impacto del programa en sus vidas. Esta celebración sirvió para reconstruir parte de la historia reciente de la ciudad a través de las voces de sus protagonistas.




