El presidente de la Rapa de Sabucedo alerta sobre la persistencia del robo de ganado equino
Paulo Vicente, de la Asociación Rapa das Bestas de Sabucedo, subraya que los "cuatreros existen" y que la desaparición de potros es un problema anual.
Por Redacción Diario Gallego
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Imagen de un caballo con chip de identificación, con el paisaje gallego de fondo.
La reciente detención de cinco individuos por presuntos delitos de hurto y maltrato animal en la operación Besteiros no ha sorprendido al sector ganadero de Pontevedra, donde el robo de caballos sigue siendo una realidad.
Paulo Vicente, presidente de la Asociación Rapa das Bestas de Sabucedo, una de las entidades más consolidadas en el trabajo con el ganado en libertad, manifestó que, aunque desconoce los detalles del caso específico, la existencia de "cuatreros" es un hecho conocido por todos. Según Vicente, la desaparición anual de potros, que en algunos años puede alcanzar el 40% de las crías, no se debe a causas naturales ni a la acción del lobo.
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"Nosotros nada sabemos de lo que pudo pasar en ese caso, porque estamos trabajando en nuestro curro y no estamos al tanto de lo que pasa en los demás, pero tenemos claro que los cuatreros existen, lo sabe todo el mundo. Sigue existiendo el robo de ganado porque lo vemos anualmente. Nosotros contamos algún año en el que nos desaparecen el 40% de los nuevos potros. Eso no lo hace la naturaleza, ni el lobo por sí solo."
El presidente también señaló que en las juntas de ganado previas a la rapa anual, no siempre se logra reunir a todos los ejemplares jóvenes. Un caballo de menos de dos años que escapa y no es identificado con chip, se convierte en un objetivo más atractivo para el mercado negro, ya que alcanza un tamaño viable sin registro oficial.
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"Las rapas sobreviven teniendo buenas manadas de animales, así que tal vez sea por eso por lo que son demandados los caballos, pero no siempre, porque hemos visto casos hasta de la aparición de caballos mostrencos procedentes de Galicia en camiones en Valencia."
A pesar de los esfuerzos, el control riguroso es complejo. Vicente mencionó que la rapa de Sabucedo está blindada por tres años de revisiones veterinarias de la Xunta y la identificación con chip de todos los animales. Sin embargo, reconoce que el Seprona no dispone de lectores en todas las zonas y que la falsificación de documentos es sencilla, lo que facilita las sustracciones masivas.
Existe también un trasfondo económico detrás de estos robos. Aunque el ganado vacuno de monte es muy valorado, los caballos también tienen un valor en el mercado. Para contrarrestar esta situación, en Sabucedo han implementado una zona de "acogida" donde alimentan y cuidan a las crías más vulnerables o a las que causan daños, para luego reintegrarlas en las manadas cuando están más fuertes. Sin embargo, Vicente lamenta que, ante los robos, poco más se puede hacer, y que ni siquiera una rapa tan reconocida como la de Sabucedo está exenta de sufrir estas pérdidas.