El Pontevedra CF se juega el play-off en Pasarón ante una Ponferradina en racha

El equipo granate busca redimirse de la derrota en Getxo y sumar puntos cruciales frente a un rival directo en la lucha por el ascenso.

Imagen genérica de un balón de fútbol sobre el césped de un campo
IA

Imagen genérica de un balón de fútbol sobre el césped de un campo

El Pontevedra CF recibe a la Ponferradina en Pasarón en un encuentro crucial para sus aspiraciones de play-off, buscando revertir la dinámica tras la derrota en Getxo y consolidar su posición en la tabla.

El Pontevedra CF regresa a su feudo, el estadio de Pasarón, para afrontar uno de los partidos más importantes de la temporada. Tras la dolorosa derrota en Getxo, el conjunto granate busca redimirse y mostrar su mejor versión, la misma que le permitió superar al Barakaldo y sumar tres puntos de oro hace una semana.
El rival, la Ponferradina, llega a Pontevedra como un contrincante directo en la lucha por los puestos de promoción de ascenso. Además, el equipo berciano está considerado el más en forma de esta segunda vuelta de la competición, con una dinámica extraordinaria que lo ha llevado a perder solo un partido desde el ecuador de la liga.

"Nos va a someter muchísimo porque es un equipo que tiene muchísima energía, una capacidad de presión tras pérdida, un equipo muchas veces de ida y vuelta, intercambio de posiciones, que llega al área con muchísima gente y que juega con mucha ilusión."

Mehdi Nafti · Entrenador de la Ponferradina
El entrenador de la Ponferradina, Mehdi Nafti, reconoció que el Pontevedra, especialmente como local, será un rival muy exigente. A pesar de las bajas sensibles en su equipo, como las de Fede San Emeterio, Andrés Prieto y David Andújar, Nafti destacó la energía y la capacidad de presión del conjunto granate.
El partido, que se disputará el domingo a las 16:00 horas, es fundamental para las aspiraciones del Pontevedra de alcanzar el play-off de ascenso a Segunda División. Una victoria mantendría al equipo de lleno en la lucha y golpearía a un rival directo, mientras que una derrota, aunque no sería definitiva, podría mermar sus opciones.