Tras una semana exigente con tres partidos contra equipos de la zona alta, el Pontevedra CF afronta un nuevo desafío en la trigésimo tercera jornada de Primera Federación. El objetivo es mantener la intensidad y la buena imagen mostrada, a pesar de que el rival, el Guadalajara, se encuentre en puestos de descenso.
La Primera Federación ha demostrado ser una competición de máxima igualdad, donde la posición en la tabla no garantiza un partido sencillo. El Pontevedra, que solo ha conseguido una victoria frente al Talavera de los cinco equipos en descenso, sabe de la dificultad de cada encuentro. En la primera vuelta, en noviembre, el equipo de Rubén Domínguez ya comprobó que el Guadalajara no era un rival fácil, empatando a un gol en Pasarón.
Actualmente, el Guadalajara ocupa la decimoséptima posición con 35 puntos, a tres de la permanencia que marca el Ourense CF. Su principal fortaleza reside en su estadio, el Pedro Escartín, donde ha conseguido el 62,86% de sus puntos totales. De los 35 puntos sumados, 22 han sido en casa, fruto de seis victorias y cuatro empates.
Bajo la dirección de Juanvi Peinado, quien asumió el cargo en enero, el Guadalajara acumula cinco jornadas consecutivas sin perder en su feudo, sumando los tres puntos en cuatro de ellas. En esta segunda vuelta, solo ha encajado dos goles como local, demostrando una notable mejoría que lo mantiene en la lucha por la salvación. Esta dinámica obliga al Pontevedra a realizar un partido serio y completo para llevarse los puntos.




