El nuevo filme de Ángel Santos, 'Así llegó la noche', apuesta por el silencio y la reflexión

El largometraje, rodado íntegramente en Galicia, invita a la audiencia a un ritmo pausado frente a la inmediatez actual.

Imagen genérica de una sala de presentaciones o biblioteca, con micrófono y sillas vacías.
IA

Imagen genérica de una sala de presentaciones o biblioteca, con micrófono y sillas vacías.

El cineasta Ángel Santos regresa a la gran pantalla con una propuesta cinematográfica que desafía el ritmo acelerado de la sociedad actual, invitando a la reflexión a través del silencio y la exploración de lo cotidiano.

Tras una década sin dirigir un largometraje, Ángel Santos, originario de Pontevedra, presenta Así llegó la noche. Este proyecto, rodado en su totalidad en Galicia, destaca por su profunda carga intimista y su apuesta por un cine que se aleja del exotismo para centrarse en la belleza de lo cercano y en los territorios cotidianos que suelen pasar desapercibidos.
La película, que se estrenó esta semana, narra la historia de un escultor que busca aislamiento en una zona costera gallega. Su tranquilidad se ve alterada por la llegada de una antigua relación, que lo fuerza a confrontar su soledad. El filme emplea el silencio como un elemento narrativo fundamental, proponiendo un ritmo que contrasta con las dinámicas contemporáneas e invita al espectador a una experiencia más lenta y contemplativa.

"Es fundamental recuperar la incomodidad y la atención plena en un contexto dominado por los estímulos constantes."

un miembro del elenco
Rodada en la provincia de Pontevedra, en un paisaje que evita el bullicio turístico estival, la obra de Santos también se inserta en el actual momento de reconocimiento del cine gallego. Este auge se ve reflejado en galardones como el premio a la mejor dirección obtenido en el Festival Internacional de Cine de Gijón. El director ha manifestado su deseo de seguir creando, aunque busca el espacio adecuado para su próximo proyecto.