Esta distinción, otorgada por la Secretaría de Estado de Turismo, subraya la continuidad de la festividad a lo largo del tiempo, la originalidad de sus vestuarios, la recuperación de danzas ancestrales y la diversidad de actos que componen la celebración.
“"La antigüedad, singularidad y riqueza cultural de esta celebración tradicional de Vilaboa son aspectos clave para su reconocimiento."
Uno de los rasgos más distintivos del Entroido de Cobres es que se trata del único carnaval tradicional de Galicia donde sus personajes principales no emplean máscaras, lo que le confiere una identidad propia en el panorama festivo gallego. Con esta declaración, Galicia suma ya doce celebraciones con este reconocimiento, siendo el Entroido de Cobres la número 162 en todo el territorio español.
Aunque no se conoce una fecha de origen precisa, el Entroido de Cobres se viene celebrando de forma ininterrumpida desde el siglo XVIII, con excepciones puntuales como la Guerra Civil o la pandemia. La fiesta mantiene elementos tradicionales como las madamas y los galanes, figuras centrales con elaborados trajes, así como personajes como los “vellos” o el “predicador”, que aporta una visión crítica y humorística sobre la actualidad local.
El punto álgido del Entroido de Cobres es la Corrida do Galo, un evento donde se recrean juegos tradicionales alrededor de un gallo simbólico, mezclando competición, humor y participación popular. La jornada culmina con actuaciones, danzas, el sermón del predicador y la quema de un gallo ficticio, en un cierre cargado de simbolismo. La celebración, que se desarrolla entre el sábado y el martes de Carnaval, incluye también fiestas nocturnas, encuentros y actividades gastronómicas, consolidándose como uno de los eventos más representativos del patrimonio cultural gallego.




