La concejala de Bienestar Social, Anabel Gulías, anunció nuevas medidas para reforzar el apoyo a las personas más necesitadas del municipio. Estas acciones buscan no solo cubrir necesidades básicas, sino también actuar de forma preventiva ante situaciones de emergencia.
Una de las novedades más destacadas es la ampliación de las ayudas para frenar desahucios, que ahora se activarán de forma preventiva asumiendo deudas de impagos de alquiler. Este seguimiento será estudiado caso por caso con un control estricto para garantizar que los fondos se destinan a quienes realmente lo necesitan.
Además, el Ayuntamiento abonará las cuotas de centros de día y residencias a personas que esperan la resolución de la Xunta para acceder a ayudas a la dependencia, actuando como puente para agilizar su admisión mientras se tramita su caso.
Los comedores escolares también verán ampliado su servicio a periodos vacacionales, y se incrementarán en un 40% las ayudas para cubrir gastos alimentarios y productos de higiene, demostrando un salto cualitativo y cuantitativo en la asistencia social.
Por otro lado, la concejala de Protección Ciudadana, Eva Vilaverde, anunció la firma de un convenio con Cáritas por valor de 55.000 euros anuales para el mantenimiento y cobertura del albergue para personas sin hogar San Javier.
Estas iniciativas subrayan el compromiso del gobierno local con la política social, trabajando desde diferentes frentes y concejalías para ofrecer apoyo efectivo a los ciudadanos en situación de precariedad.




