El responsable provincial, Rafa Domínguez, recogió el guante lanzado por los técnicos que reclaman una intervención arqueológica completa en Santa Clara. La propuesta se centra en ampliar las catas ya en curso para abarcar todo el espacio de la iglesia, incluyendo el coro bajo.
Según Domínguez, la iglesia ya proporcionó "muchas respuestas" pero también "muchísimas más preguntas". Como vicepresidente y responsable del Museo, manifestó el deseo de "responder a todas las preguntas" que surjan de la investigación.
El arqueólogo provincial, Rafael Rodríguez, sostiene que estas nuevas intervenciones no necesariamente retrasarían la obra de conversión del antiguo convento en la séptima sede del Museo de Pontevedra. Rodríguez recordó que la "investigación" es una "función básica" de la institución.
El arqueólogo Israel Picón, de la empresa A Citania, que ejecuta los trabajos actuales, compartió esta visión. Subrayó que "dejarlo a medias no es lo que se merece el convento de Santa Clara", destacando la oportunidad histórica de completar la historia medieval y moderna de un recinto fundado en 1310.
Rodríguez añadió que este es un "momento maravilloso" para demostrar que el Museo no es solo un centro de exposición, sino también "un centro de investigación puntero".
La decisión final recae en la Diputación, que deberá obtener la autorización de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta para ampliar la investigación. Domínguez señaló que, ante "hallazgos extraordinarios", es necesario "hacer todo lo posible para investigarlos" y que la obra de restauración "no debería haber ningún problema".
Confirmó además que los restos encontrados en las excavaciones serán expuestos una vez que el convento sea musealizado.




