Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado viernes en un edificio situado en el centro de Pontevedra. La Policía Local recibió una llamada de un testigo que alertaba de fuertes gritos y ruidos procedentes de una de las viviendas, lo que motivó la intervención policial.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron en el rellano de la escalera a uno de los implicados, un hombre que presentaba un corte en la ceja izquierda y tenía los labios y una oreja ensangrentados. Este individuo mostraba una actitud muy alterada y agresiva.
Simultáneamente, otra patrulla accedió al domicilio donde se había producido la disputa, localizando allí al otro hermano. Este presentaba un fuerte golpe en un ojo, inflamación en un hombro y un golpe en una rodilla. Según su testimonio, su hermano, quien tiene una pena privativa de libertad de localización permanente en vigor, había irrumpido en su habitación causando destrozos.
Los agentes pudieron constatar que la estancia había quedado completamente destrozada, con muebles rotos, ropa esparcida y la televisión tirada en el suelo. En el interior de la vivienda también se encontraba otro familiar, quien explicó que había permanecido encerrado en su habitación, paralizado por el miedo ante la magnitud de los golpes y gritos que escuchaba. Finalmente, ambos hermanos fueron detenidos como presuntos autores de sendos delitos de lesiones, debido a las considerables heridas que presentaban.




