Los hechos se registraron el 7 de mayo, alrededor de la 1:30 horas, cuando una patrulla realizaba una prueba de alcoholemia a un conductor. El acompañante del vehículo comenzó a dirigirse a los agentes con insultos y amenazas, llegando a hacer gestos de cortar el cuello con la mano, según informó la Policía Local.
“"Hijos de puta, puercos, gallegos de mierda, sois asquerosos, os voy a matar."
El test de alcoholemia del conductor arrojó un resultado de 0,69 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, superando ampliamente el límite legal de 0,25. Los agentes intentaron sin éxito que el acompañante se calmara, quien también insultó a un familiar del conductor que se presentó en el lugar para hacerse cargo del coche, lo que provocó que esta persona finalmente no lo retirara.
La situación se agravó cuando se solicitó la retirada del vehículo por parte de la grúa municipal. El individuo intentó evitar a toda costa esta acción, desobedeciendo las órdenes de los agentes e intentando agredirlos. Durante el forcejeo, también les escupió e insultó. Su comportamiento agresivo se mantuvo incluso después del arresto, ya que golpeó varias veces la ventanilla del vehículo policial durante su traslado.




