Daniela Guerra, becada por la Fundación Amancio Ortega, afronta su futuro en Canadá

La estudiante de Pontevedra comparte su ilusión y sus miedos ante la experiencia de un año en el extranjero.

Imagen de una joven con expresión de ilusión e incertidumbre.
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Imagen de una joven con expresión de ilusión e incertidumbre.

La estudiante de Pontevedra, Daniela Guerra, ha obtenido una beca de la Fundación Amancio Ortega para cursar estudios en Canadá, una experiencia que afronta con "vértigo e ilusión" ante los cambios que supone.

La alumna de cuarto de la ESO del Colegio Doroteas de Pontevedra, Daniela Guerra, se encuentra en un momento de mezcla entre la emoción y la incertidumbre ante la inminente experiencia de estudiar fuera durante casi un año. La obtención de la beca de la Fundación Amancio Ortega representa para ella la consecución de un sueño de infancia, aunque también le genera preocupaciones sobre la adaptación y la posible morriña.
El momento de conocer la noticia, a mediados de diciembre mientras estaba en clase, fue de "subidón de ilusión y de alegría". Su destino será Nepean, una localidad cercana a Ottawa, capital canadiense. A pesar de no tener preferencia por ningún lugar concreto, el proceso de selección, que incluyó pruebas de inglés y entrevistas personales, añadió un componente de incertidumbre, especialmente la evaluación numérica de la prueba de idioma.

"No me da miedo no encajar, me daba miedo que todo cambie"

Daniela Guerra · Estudiante becada
Una vez superado el proceso de selección, Daniela comienza a afrontar la parte más difícil: la despedida de su vida cotidiana. Admite que le "da miedo echar de menos casa" y ver cómo sus amigos y familiares continúan con sus vidas mientras ella está lejos. La idea que más le preocupa es la sensación de que, aunque todo parezca igual a su regreso, nada será lo mismo, ni para ella ni para su entorno.
La celebración de su cumpleaños en diciembre, que tendrá lugar en Canadá debido a las restricciones de la beca, suma otra capa de emociones. A pesar de ello, espera poder celebrarlo de una manera diferente y hacer nuevos amigos.
Las expectativas sobre el instituto al que asistirá son altas, ya que ha visto imágenes del mismo y ha quedado fascinada por su tamaño y las actividades que ofrece, como obras de teatro o musicales. Confía en que el nivel académico, aunque diferente, será adaptable al regresar a España. El dominio del inglés, que ya poseía gracias al consumo de música y series y a la buena formación en su instituto, no representa una barrera para ella.
La convivencia con la familia anfitriona es otro de los aspectos que aún desconoce, por lo que prefiere no generar expectativas y afrontarlo cuando llegue el momento. El Programa de Becas de la Fundación Amancio Ortega, creado en 2010, busca facilitar esta experiencia a estudiantes de cuarto de ESO en Estados Unidos o Canadá, cubriendo todos los gastos y ofreciendo seguimiento. Más de 5.000 jóvenes ya han participado en esta iniciativa que transforma vidas.