Esta decisión se produce tras nueve reuniones entre las partes, en las que, según la organización sindical, no se han logrado avances significativos. La central atribuye esta situación a la postura de la patronal, que se niega a ceder en puntos cruciales para los trabajadores.
Entre las demandas principales de los sindicatos se encuentran mejoras salariales, la reducción de la jornada laboral y condiciones más favorables en sectores específicos, como el naval. La central sindical critica abiertamente las "maneras de negociar" de la parte empresarial, acusándola de dilatar el proceso sin ofrecer soluciones concretas.
“"Las maneras de negociar de la patronal son torticeras y lo único que pretende es ganar tiempo para no desarrollar un convenio que ya va con retraso en ciertas cuestiones."
La organización sindical subraya la necesidad de abordar la siniestralidad laboral derivada de la subcontratación en el sector naval, un tema que la patronal, según la central, evita tratar. La entrega de la convocatoria de huelga para el 7 de mayo es vista como la única vía para desbloquear la situación.
Mientras, otras centrales sindicales, como UGT y CCOO, que comparten la plataforma de negociación, esperan el resultado de la próxima reunión con la patronal, prevista para este miércoles, antes de pronunciarse formalmente sobre la adhesión a las movilizaciones. No obstante, no descartan sumarse a las protestas si no se producen avances.




