Los ayuntamientos de Marín, Bueu, Poio, Sanxenxo y Ponte Caldelas (el polígono de A Reigosa) están a la espera de cómo avance la situación de sequía antes de tomar medidas que afecten al abastecimiento de agua municipal, a pesar de la prealerta establecida por la Xunta de Galicia.
En Marín, fuentes municipales señalan que se evalúa la situación diariamente con técnicos para determinar si es necesario establecer restricciones concretas, aunque ya se apela al uso responsable del agua por parte de la población.
En Bueu, además de pedir responsabilidad a los vecinos, se solicitó a FCC Aqualia datos de consumos e informes. El Gobierno local valorará la situación para activar medidas, siendo la primera de ellas la posible eliminación de las duchas en las playas.
En el lado opuesto de la ría, en Poio, se reunirán con la empresa adjudicataria del agua para valorar las medidas oportunas ante el descenso del caudal ecológico del río Lérez.
Sanxenxo aplica cada verano un consumo responsable y la concesionaria realiza una campaña de control. El ayuntamiento también realiza "un importante esfuerzo inversor" en la reparación de tuberías.
Desde el Ayuntamiento de Ponte Caldelas recuerdan que el río Lérez solo abastece al polígono de A Reigosa, donde el uso del agua es "prácticamente testimonial" debido a que las empresas trabajan a medio gas o están cerradas por vacaciones.
A pesar de no depender del río Lérez, Vilaboa hace un llamamiento a la corresponsabilidad entre administraciones. El alcalde, César Poza, pide a Augas de Galicia que impulse una Mancomunidad para ordenar los recursos hídricos, invitando a los concellos de la ría a sumarse.
Poza subraya que "no es lógico que en verano surjan problemas de suministro" tras un invierno con intensas lluvias, y considera imprescindible una iniciativa que ordene los recursos hídricos.




