La administración local señaló que la configuración del terreno obligó a emplear maquinaria pesada, lo que generó un nivel de ruido superior al habitual. Ante las consultas realizadas por el Partido Popular, los responsables municipales aseguraron que se aplicaron ajustes en el proyecto y en la maquinaria para minimizar el impacto acústico sobre los vecinos.
Sobre la posibilidad de utilizar sistemas alternativos como las voladuras, el Concello descartó esta opción desde el inicio. Según la institución, las explosiones no serían efectivas por la naturaleza de la roca y, además, supondrían un riesgo para los edificios cercanos, que se encuentran asentados directamente sobre el sustrato rocoso.
Los trabajos, que comenzaron el pasado mes de diciembre, sufrieron una paralización de un mes debido al hallazgo de una mayor cantidad de roca de la prevista inicialmente. El espacio, situado frente al pabellón Monte das Moas, se transformará en una zona peatonal con áreas de juego, espacios de ocio para mayores y zonas de calistenia.




