El proyecto, que cuenta con una inversión de más de 1,4 millones de euros, se someterá a información pública con el objetivo de mejorar la seguridad vial y la movilidad en una carretera que registra una intensidad media de 15.000 vehículos al día. La nueva senda tendrá un ancho de 2,02 metros y se ejecutará en pavimento de tono terroso.
Se incluirán también obras de drenaje, repintado de marcas viales, señalización vertical y la disposición de canalizaciones para iluminación y telecomunicaciones. También se prevé la instalación de bancos en distintas zonas.
Una vez resuelta la información pública, el proyecto será aprobado definitivamente. La previsión es licitar, adjudicar e iniciar las obras en el segundo semestre de 2027, con un plazo de ejecución de 18 meses. Las actuaciones se financiarán con fondos Feder 21/27.




