La violencia machista continúa siendo un grave problema social, y en la provincia de Ourense, 517 mujeres precisan protección o seguimiento policial en este momento. Se encuentran bajo el amparo del Sistema VioGén, una herramienta del Ministerio del Interior creada en 2007 para el seguimiento integral de estos casos.
La magnitud de la cifra expone una falla en el sistema social, más que en el policial. La violencia de género se desata con gran virulencia, y los incidentes recientes en la ciudad, como el apuñalamiento de una mujer en la calle Monte Seixo en presencia de sus dos hijas menores, o el suceso en Allariz donde un hombre se precipitó tras amenazar con explosionar una vivienda, subrayan la urgencia de la situación.
Un estudio reciente del catedrático de Psicología Social de la Universitat de València, Enrique Gracia, publicado en Nature Communications, sugiere que la erradicación de la violencia contra las mujeres no es un objetivo realista a corto plazo. La investigación, basada en una macroencuesta a más de 114.000 mujeres en la Unión Europea, revela que el 30,7% han sufrido violencia física y/o sexual a lo largo de su vida.
El informe destaca que países con altos niveles de igualdad de género registran también altos índices de violencia, y que las generaciones más jóvenes declaran niveles similares o superiores a las mayores. Esto genera una pregunta preocupante sobre la efectividad de las inversiones en educación y de las leyes de igualdad en sociedades democráticas.




