Un año del gran apagón que dejó la Península sin luz, con Ourense también afectada

Se cumple un año del suceso que sumió a la Península Ibérica y parte del sur de Francia en la oscuridad, generando reflexiones sobre la fragilidad del sistema eléctrico.

Imagen genérica de una calle oscura durante un apagón.
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Imagen genérica de una calle oscura durante un apagón.

Hace justo un año, el 28 de abril de 2025, un apagón sin precedentes dejó la Península Ibérica y parte del sur de Francia sin suministro eléctrico, incluyendo la ciudad de Ourense, que vivió la jornada de forma inesperada.

Aquel lunes, muchos ciudadanos pensaron inicialmente en un fallo local, pero pronto se percataron de que la interrupción afectaba a una vasta región. La falta de electricidad llevó a muchos a buscar velas y candiles, y la radio se convirtió en la principal fuente de información, recuperando su papel central en la comunicación.
La situación provocó que los nativos digitales se desconectaran de sus pantallas, fomentando la interacción personal. Comercios y oficinas cerraron, y las terrazas se llenaron de gente que, sin poder tomar café, optó por bocadillos y cervezas, haciendo un «agosto» inesperado para la hostelería. El sol, incombustible, iluminó Ourense en un día primaveral.

"El apagón fue una tormenta perfecta originada por la coincidencia de diversas causas, entre ellas la fragilidad de un sistema eléctrico incapaz de regular un aumento rápido de tensión."

explicaciones oficiales
Un año después, las explicaciones oficiales apuntan a una «tormenta perfecta» de causas, incluyendo la vulnerabilidad del sistema eléctrico ante cambios bruscos de tensión. A pesar de la magnitud del evento, no se registraron dimisiones relacionadas con la gestión de la crisis.