El establecimiento amaneció con cristales rotos, dinero sustraído y el local revuelto, una estampa que ha generado alarma entre los hosteleros y comerciantes de la zona. El suceso tuvo lugar alrededor de las 4:15 de la madrugada, cuando un individuo logró forzar los accesos del local.
Según las imágenes de las cámaras de seguridad, el asaltante, que actuó en solitario, accedió al interior tras romper la puerta de seguridad y la de cristal. Sustrajo una PDA de comandas y unos 500 euros en monedas. También intentó llevarse la caja de autocobro, que resultó destrozada al no poder arrancarla.
El impacto económico para el negocio, cuyo copropietario es Yago, va más allá de lo sustraído. La puerta de cristal quedó inservible y la de madera agrietada, lo que obligó al establecimiento a permanecer cerrado toda la mañana del martes, suponiendo una pérdida de entre 500 y 600 euros en caja y dejando a ocho empleados sin trabajo. Fue necesario contratar un guardia de seguridad privado para la noche siguiente.
El sospechoso, identificado gracias a las grabaciones y con antecedentes por robos con violencia, es "un viejo conocido" de las fuerzas de seguridad locales. El afectado denuncia que el centro de Ourense se convierte en una "zona totalmente insegura" a partir de las 23:00 horas, y señala otros incidentes ocurridos esa misma jornada en los alrededores, como el robo de una mochila con un portátil y una bicicleta de alto valor, además de un intento de robo en una tienda infantil.
El copropietario expresó su impotencia ante la situación, lamentando que los delincuentes "hoy duermen en el calabozo y mañana están en la calle otra vez volviendo a lo mismo". Mientras se gestionan los daños con las aseguradoras, el sector siente desprotección.




