Después de casi un mes y medio de paralización total, los trabajos en la avenida de Portugal, en Ourense, han comenzado a reactivarse. La nueva empresa adjudicataria, Misturas, vinculada a Extraco, ha iniciado sus operaciones, aunque por el momento se ha limitado a tareas de perimetración y análisis del terreno, sin que se registren avances sustanciales en las obras de remodelación o reconstrucción.
La misión de Misturas es retomar y completar "gran parte" de los trabajos, según indicó el Concello. Esta intervención, calificada como licitación de emergencia, se centrará en la humanización de la zona y en la reparación de los problemas existentes, lo que sugiere una falta de planificación integral para la finalización completa del proyecto.
Desde el pasado viernes, los técnicos de la empresa han estado recorriendo la calle para identificar los puntos de actuación. Durante la jornada de ayer, continuaron con la revisión, inventario, recolocación de vallas y pasarelas, y la instalación de nuevas cintas y vallas con su nombre. Estas acciones, sin embargo, no implican un desarrollo real de los trabajos y están retrasando su inicio efectivo.
A pesar de la presencia de operarios y de la instalación de un campamento base en la plaza de O Couto, la urgencia de continuar con las obras y el mantenimiento de la calle no parece ser una prioridad ni para el Concello ni para la empresa. Los residentes de la zona siguen sin saber cuándo comenzarán realmente los trabajos.
“"Es una incomodidad ya que no sabemos lo que está pasando, si van o no van a empezar, hay como una oscuridad ahí que no sabemos."
La degradación de la calle, con zanjas abiertas y obstáculos, pone en riesgo la seguridad de los vecinos. Ya se han registrado caídas, como la de una persona frente al edificio número 94, que sufrió una herida en la mano y tuvo que ser atendida en un hospital. Además, el abandono de varios edificios ha provocado la caída de tejas desde gran altura, sin víctimas hasta el momento.
La falta de limpieza también es un problema grave. La maleza se apodera de la zona, las jardineras están llenas de malas hierbas y basura, y el polvo denso afecta especialmente en primavera. Los negocios de la zona temen que los trabajos se prolonguen un verano más, lo que perjudicaría su actividad.




