El incidente, que tuvo lugar en la madrugada del 20 de junio de 2022, comenzó con una discusión entre dos personas que rápidamente escaló a violencia física. Uno de los implicados agarró al otro por la cabeza y golpeó su cara contra el pavimento, mientras que el segundo respondió con patadas.
Un tercer individuo, ajeno al conflicto inicial, intervino para intentar separar a los contendientes. Su acción de mediación resultó en graves consecuencias, ya que el principal acusado le propinó varios puñetazos en la cara, causándole, entre otras lesiones, la pérdida parcial de un diente.
La Fiscalía califica estos golpes como un delito de lesiones agravadas y solicita para el agresor una pena de prisión de cuatro años. Además, pide una indemnización para la víctima de casi 3.000 euros.
Los dos participantes originales en la pelea también están procesados por un delito de lesiones leves. Para cada uno de ellos, el Ministerio Fiscal pide una multa de 540 euros y que se indemnicen mutuamente, con cantidades de 130 euros y 175 euros respectivamente.




