Estos eventos sísmicos, en su mayoría de baja magnitud (entre 1.3 y 2.3), son considerados habituales en la región. El episodio más significativo se produjo el 18 de abril a las 15:14 UTC, con un seísmo de magnitud 2.3 al norte de la provincia, a 0 km de profundidad, lo que lo hizo más superficial pero de impacto leve.
En los días previos, también se detectaron varios movimientos de baja intensidad. El 17 de abril hubo un sismo de 0.3 de magnitud en el noroeste de Ourense. El 15 de abril se registraron dos movimientos de 1.7 y 1.6, y el 14 de abril otro de 1.3 cerca de Lalín (Pontevedra), aunque dentro del área de influencia gallega.
Además, el 12 de abril se produjeron dos temblores: uno en la zona de Lugo, a unos 27 km al norte de Ourense, con magnitud 1.8, y otro cerca de Verín de 1.7, ambos de escasa intensidad.
“"Este tipo de actividad es habitual en Galicia, donde se producen pequeños movimientos sísmicos de forma recurrente debido a la dinámica de las fallas locales, sin que supongan un riesgo significativo para la población."




