El registro alcanzado por la capital ourensana supone la cuarta temperatura más elevada anotada en la urbe desde que existen datos históricos. Esta cifra sitúa a la localidad en el podio estatal de calor, solo por detrás de Badajoz y Huelva.
El fenómeno meteorológico está provocado por la entrada de una masa de aire sahariano, caracterizada por ser extremadamente seca y cálida. Esta situación ha provocado que MeteoGalicia activase el aviso rojo en el valle del Miño ante la previsión de que los termómetros puedan superar los 43 grados durante la jornada del domingo.
Las autoridades meteorológicas advierten de que las temperaturas extremas continuarán afectando a la zona, lo que previsiblemente derivará en noches tropicales en la provincia. Durante el sábado, la población buscó refugio en las escasas zonas de sombra disponibles en el núcleo urbano para mitigar el impacto del calor intenso.




