Esta preocupante situación, que afecta especialmente a personas con enfermedades respiratorias y grupos vulnerables, no se debe a un volumen de emisiones superior al de grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Así lo explica Hugo Gómez, neumólogo del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), quien señala que la orografía de la ciudad, situada en un valle, propicia la inversión térmica y una menor ventilación natural.
“"Ourense es un valle donde se produce inversión térmica y la ventilación natural es mucho más baja que en otras ciudades, lo que provoca que las partículas se acumulen en suspensión."
Los datos recogidos por las estaciones de medición de la calidad del aire de la Xunta de Galicia confirman que Ourense supera a otras ciudades del país en cuanto a niveles de partículas contaminantes como PM2.5 y PM10. El fenómeno de la inversión térmica "atrapa" el aire frío y contaminado cerca del suelo, dificultando su renovación e incrementando los riesgos para la salud respiratoria de los ciudadanos.
Vecinos de la ciudad ya perciben las consecuencias en su día a día, con testimonios como el de una residente que afirma: "Cada vez que salgo, tengo tos". Los expertos alertan de que estos episodios de mala calidad del aire pueden derivar en problemas crónicos de salud, especialmente en niños, personas mayores y pacientes con patologías respiratorias preexistentes. Esta realidad subraya la urgente necesidad de implementar medidas específicas para mejorar la ventilación urbana y controlar las emisiones en Ourense.




