La problemática de los incendios forestales en Galicia, que hace décadas afectaba a toda la comunidad, ahora se centra mayoritariamente en la provincia de Ourense. De las casi 120.000 hectáreas arrasadas por el fuego en la ola de incendios del pasado verano, más del 86%, superando las 100.000 hectáreas, se concentraron en territorio ourensano.
Esta situación ha llevado a que Ourense agrupe 26 de las 35 zonas con riesgo extremo de incendio recogidas en el Pladiga de este año, el nuevo Plan de Prevención y Defensa contra el fuego elaborado por la Xunta de Galicia. Esta concentración de riesgo suscita interrogantes sobre las causas subyacentes y la eficacia de las estrategias de prevención y tratamiento.
“"Estuvimos casi una hora huyendo en el monte desde que nos quemamos."
La tragedia humana detrás de estas cifras se ve reflejada en casos como el de Yago Nogueira, un voluntario de 18 años que sufrió quemaduras en el 60% de su cuerpo mientras luchaba contra el fuego en Oímbra el 12 de agosto. Su historia, publicada en La Región, pone de manifiesto los efectos personales, ambientales y patrimoniales devastadores de estos eventos.




