“"Hay que enmarcarlo en un contexto de pérdida de autoridad en general en la sociedad. No pasa solo en la policía; pasa en los colegios o en los centros sanitarios con agresiones a profesionales. Sin embargo, en el ámbito de la Policía Nacional se agrava porque nuestras intervenciones son, en muchas ocasiones, con personas bajo los efectos de las drogas."
Ourense: Drogas y "Ley Mordaza" disparan las sanciones policiales
Una década de aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana se saldó con más de 15.352 expedientes y casi 8,6 millones de euros en multas en la provincia.
Por Xoán Otero Baamonde
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Imagen genérica de luces de emergencia policiales reflejadas en asfalto mojado por la noche.
Ourense registró más de 15.352 expedientes sancionadores y casi 8,6 millones de euros en multas en la última década bajo la "ley mordaza", con un aumento de la conflictividad policial ligada al consumo de drogas y a la pérdida de respeto hacia los agentes.
El consumo de estupefacientes a plena luz del día, el encararse e insultar a patrullas, la negativa a identificarse o portar una navaja o puño americano son algunas de las infracciones que más sanciones acumulan en Ourense. La Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como "ley mordaza", cumplió una década y deja un balance de 15.352 expedientes sancionadores en la provincia, con un valor total de propuestas de multas que ronda los 8,6 millones de euros.
El vocal en el Consejo de la Policía Nacional por el SUP, Roberto González, señala el consumo de drogas como un factor clave que complica la labor policial. Según explica, las sustancias hacen que las personas "se desinhiban" y se muestren "más agresivas" hacia los agentes, desatendiendo requerimientos y provocando enfrentamientos que antes se resolvían con la simple presencia policial.
La tenencia y consumo de drogas en la vía pública lidera el "top" de infracciones en Ourense, representando cerca del 60% de las denuncias ordinarias. Le siguen las faltas de respeto hacia los agentes, con más de 200 expedientes anuales, y la portación de armas prohibidas, que sumó cerca de 190 expedientes en 2024.
La desobediencia y resistencia también registraron picos notables, especialmente durante la pandemia de 2020, cuando las restricciones dispararon los casos a 2.386 en un solo año. Cuando la persona no atiende a los requerimientos policiales o persiste en la desobediencia, la actuación puede derivar en sanción administrativa o incluso detención por delito de resistencia, desobediencia o atentado.



