Tras dos días de calor intenso, en los que Ourense registró las temperaturas más altas de Galicia, el tiempo en la provincia ha virado radicalmente. El viernes, el termómetro en la ciudad de Ourense alcanzó los 32,2 grados, siendo la máxima de España en esa jornada. Localidades como Leiro y Arnoia también superaron los 30 grados.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya había advertido de un descenso térmico extraordinario que se hizo patente desde las primeras horas del sábado 11 de abril. Las temperaturas mínimas rondaron los 8 grados, acompañadas de las primeras precipitaciones. Aunque las lluvias pudieron dar una tregua durante la segunda mitad del día, los cielos se mantuvieron nubosos.
Este cambio supuso un descenso de más de 15 grados respecto a las temperaturas del viernes, con mínimas que podrían situarse en los 4 grados y máximas cercanas a los 15 grados. Para el domingo 12 de abril, se espera que las temperaturas continúen bajando, pudiendo acercarse a los 0 grados en algunos puntos de la provincia, con la presencia de riesgo de nevadas. Las lluvias regresarán a partir del mediodía.
Esta situación de inestabilidad, provocada por la entrada de borrascas, se extenderá hasta mediados de la próxima semana. No será hasta entonces cuando se espera el regreso del anticiclón, que traerá consigo un aumento de las temperaturas y un tiempo más seco a la provincia de Ourense.




