La tradicional fiesta de San Juan marcó el inicio del verano en la provincia de Ourense, con celebraciones que se extendieron por toda la geografía. Vecinos, asociaciones y colectivos disfrutaron de una velada marcada por el fuego de las hogueras, la gastronomía típica y la música.
En la capital, la asociación Amencer organizó su tradicional "cacharela" en las Salesianas, donde no faltaron las sardinas y el churrasco, culminando con el salto de la hoguera. Los vecinos de Seixalbo también se dieron cita en el parque da Infesta para una queimada popular, mientras que en As Curuxeiras se realizó el conjuro para alejar los males. El Campo da Feira acogió otra celebración con música y comida hasta altas horas.
En Toén, la fiesta tuvo lugar en el campo de la ermita de San Xoán, con cena conjunta, queimada y actuación musical. La tradición también se hizo presente con la preparación de los ramos de hierbas de San Juan para proteger los hogares.
La celebración se extendió por la provincia. En O Barco de Valdeorras, un supermercado agotó las sardinas tras vender más de 90 kilos, y los vecinos disfrutaron de una pancetada tras una andaina. En Vilar de Barrio, se realizó una visita guiada al yacimiento de O Castelo de San Xoán de Bara.
Otras localidades como Xinzo de Limia, Trasmirás y Ribadavia también se sumaron a la fiesta. En Xinzo, los comerciantes organizaron una cena popular. Trasmirás ofreció un programa completo con hoguera, cena, queimada y agua de siete hierbas. En Ribadavia, la plaza de San Xoán fue el epicentro con la música de los gaiteiros Castrodeallo y reparto de chorizos.
Estos eventos son solo una muestra de la intensidad con la que se vivió la noche más corta del año en múltiples puntos de la provincia, marcando el inicio del verano con una fuerte tradición popular.




