Ourense, a la cola en zonas verdes; Santiago, a la cabeza

Un estudio de Amigas da Terra revela la desigualdad en el acceso a espacios verdes en Galicia y España, con Ourense en situación crítica.

Imagen genérica de un parque urbano con árboles frondosos y caminos.
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Imagen genérica de un parque urbano con árboles frondosos y caminos.

La asociación Amigas da Terra señala la falta de zonas verdes accesibles en Ourense, mientras que Santiago de Compostela presenta una cobertura mucho mayor, según un estudio realizado en diez ciudades españolas.

El calor cada vez más instalado en Galicia hace que las zonas verdes con sombra se presenten como refugios climáticos esenciales. En este contexto, la asociación Amigas da Terra ha desarrollado una investigación en diez ciudades españolas, incluyendo dos gallegas: Ourense y Santiago de Compostela. El estudio busca evaluar el acceso a estas áreas y su correlación con el nivel de renta de la población.
Los resultados ponen de manifiesto una preocupante situación en Ourense, que se encuentra entre las tres ciudades con peor cobertura de zonas verdes, registrando tan solo 4,6 metros cuadrados por habitante (m2/hab), una cifra muy inferior a la media nacional de 14,15 m2/hab. Una de las conclusiones clave es que las poblaciones con menores ingresos disponen de un acceso significativamente más reducido a estas superficies.
La ciudad de Ourense, a pesar de ser conocida por su calor, cuenta con tan solo 48 hectáreas de zonas verdes públicas, distribuidas de forma desigual en 14 parques. Más de 81.000 personas, el 78% de su población, no tienen acceso a zonas arboladas de más de una hectárea en un radio de 300 metros. El estudio califica los espacios públicos ourensanos de "poco renaturalizados", con barreras físicas y discontinuidades urbanas que dificultan el acceso efectivo, especialmente para los vecinos de la periferia.
En contraste, Santiago de Compostela presenta un panorama muy diferente. A pesar de no alcanzar los 100.000 habitantes, su indicador de superficie verde por persona se dispara por encima de los 27 m2/hab. Aunque existe un contraste entre el núcleo central y las áreas dispersas, la mayoría de las zonas tienen proximidad a espacios verdes "distribuidos estratégicamente", lo que la convierte en un polo de referencia en Galicia.
El informe identifica cuatro áreas prioritarias en Ourense que requieren una mayor dotación de zonas verdes: el barrio de O Vinteún, en la periferia; A Carballeira, cerca del centro, con arbolado irregular; O Couto, una zona densa donde la infraestructura verde se ve dificultada por la edificación; y el barrio central de San Francisco, con alta ocupación del suelo y escasos espacios libres interiores.
Por el contrario, Santiago de Compostela no presenta áreas prioritarias de intervención. Aunque un 55% de la población (54.000 personas) no dispone de espacios verdes de más de una hectárea a menos de 300 metros, esta carencia se localiza en ámbitos rururbanos con carácter natural, acceso a ríos como el Sar y Sarela, y zonas de monte.
Amigas da Terra recomienda que las estrategias futuras se centren en reforzar la red verde con criterios ecológicos, incorporando jardinería urbana y soluciones innovadoras como el drenaje sostenible y la gestión avanzada del arbolado, seleccionando especies adaptadas a los ecosistemas locales para mejorar la calidad ecológica y la cohesión con el entorno.