El 12 de agosto quedará grabado en la memoria colectiva de Ourense como el día del último eclipse total de sol que atravesó la provincia, un fenómeno que no se repetirá en varias generaciones. La movilización fue masiva, con miles de ourensanos y visitantes desplazándose para presenciar este acontecimiento.
Alrededor de las 20:30 horas, el cielo se oscureció de forma anticipada, creando una atmósfera única con sombras extrañas y una luz irreconocible, similar a la de un planeta ajeno. Aunque en la ciudad de Ourense la totalidad no fue completa (con un 99,90% de parcialidad), el oscurecimiento fue considerable, dejando una estampa similar a una noche del norte de Europa. En las zonas de mayor totalidad, como Valdeorras, el ambiente nocturno fue más pronunciado, permitiendo observar fenómenos como las Perlas de Baily y la corona solar.
La magnitud del evento generó importantes atascos y retenciones en las carreteras, especialmente en las salidas de los núcleos urbanos. La DGT emitió avisos para evitar detenciones peligrosas en la vía pública. La meteorología fue mayormente favorable, a pesar de alguna neblina y nubes en zonas de alta montaña como Manzaneda, que fue una de las más afectadas. Las altas temperaturas, rondando los 40 grados, también marcaron la jornada.
Las zonas elevadas y miradores se convirtieron en los puntos de observación preferidos. En Ourense, Montealegre y el río Miño fueron referencias. En Valdeorras, el Mirador do Alixo en O Barco registró gran afluencia, con autobuses lanzadera para gestionar el tráfico. Pena Trevinca, en A Veiga, fue otro destino estrella, con cientos de espectadores y furgonetas de helados, a pesar de la alta altitud y temperatura. La totalidad allí duró 44 segundos, seguida por la observación de las Perseidas.
La Ribeira Sacra también ofreció vistas espectaculares, con puntos como el mirador de Cristosende (A Teixeira) donde la totalidad duró unos 20 segundos. Muchos ourensanos se desplazaron también a concellos lucenses como Chantada y Monforte de Lemos, aunque la nubosidad limitó la experiencia en algunos casos.
El eclipse generó un importante impulso turístico en la provincia. La Confederación de Hostelería de Ourense informó de una ocupación hotelera del 100% en las zonas de totalidad, superando la oferta y atrayendo un número récord de visitantes internacionales. Esperan que este evento consolide el turismo en la región.




