El centro educativo CAIP Cardenal Cisneros en Ourense organizó este viernes un emotivo acto para reconocer la trayectoria de María Isabel Suárez, cariñosamente llamada Marila, quien se jubila tras 42 años como profesora en la institución. La jornada estuvo marcada por la emoción y el agradecimiento por la profunda huella que deja en la comunidad educativa y cultural.
Además de su labor pedagógica en las aulas, Marila destacó por su implicación en la Sociedad Filatélica Miño. Desde esta entidad, acercó la pasión por el coleccionismo de sellos a múltiples generaciones de estudiantes, trascendiendo los contenidos curriculares y fomentando un interés que fue mucho más allá de la escuela.
“"Sois la parte más importante de mi vida"
Durante el acto de homenaje, el colegio hizo entrega a la docente de una carpeta conmemorativa, un gesto simbólico que encapsuló el reconocimiento a su vocación y entusiasmo. El centro subrayó que su ilusión por enseñar permaneció intacta durante décadas, inspirando a alumnos y compañeros.
El momento culminante y más conmovedor de la jornada llegó con las palabras de Marila dirigidas a sus últimos alumnos. Con la voz quebrada por la emoción, expresó que ellos ocupan un lugar muy especial por ser la última promoción a la que acompañará oficialmente. "Sois la parte más importante de mi vida", afirmó, recordando a todas las generaciones que pasaron por sus aulas y manifestando la esperanza de que este no sea un adiós definitivo, sino el inicio de una nueva etapa.
Con esta despedida, el CAIP Cardenal Cisneros pone fin a 42 años de recuerdos, enseñanzas y una marca imborrable dejada por Marila en todos aquellos que compartieron experiencias educativas con ella.




