La situación en la avenida de Portugal, en Ourense, continúa generando un profundo descontento entre sus habitantes y los comerciantes de la zona. A pesar de la reciente llegada de operarios de la empresa Misturas, la percepción generalizada es de cansancio e indignación ante la falta de avances significativos en las obras.
Muchos residentes expresan su escepticismo sobre la eficacia de la nueva encomienda de emergencia, que consideran un simple "parcheo" sin soluciones a largo plazo. La lentitud de los trabajos y la ausencia de maquinaria pesada visible contribuyen a esta sensación de parálisis.
“"Hace dos días que parece que empiezan a hacer algo por aquí, por lo menos limpiar, pero trabajar, lo que es trabajar, no se ve mucho."
Además de la lentitud, un problema inesperado ha surgido con el abandono de materiales. Las fuertes rachas de viento registradas el pasado martes convirtieron la avenida en un ambiente hostil, con el polvo y la arena acumulados en la calzada volando sin control y afectando la visibilidad y la salud de los viandantes.
“"Es insoportable, por esa acera es que no se ve. Se mete en los ojos... y los edificios están hechos una porquería de polvo."
La situación de degradación estuvo a punto de provocar un incidente grave cuando una persona que grababa los estragos del viento casi fue golpeada por una maceta que cayó desde las alturas, impactando a escasos centímetros de ella.




