Un camión especial realizó el traslado desde Langreo hasta Ourense de las primeras secciones de la pasarela del nuevo puente sobre el río Miño, que será conocido como “David Ferrer”. Entre las piezas transportadas se encuentra el fragmento de mayores dimensiones de la estructura peatonal, un tramo inferior derecho de 24 metros de longitud con forma de media luna.
La instalación de esta primera pieza, considerada la más compleja, no se realizará de inmediato, esperándose unos días para su colocación. Según el arquitecto responsable del proyecto, Álvaro Varela, la precisión en la fabricación es crucial, ya que la pasarela es una estructura inédita a nivel mundial, lo que añade un grado de incertidumbre sobre los posibles desafíos durante el montaje.
Se estima que el traslado del resto de las piezas requerirá al menos cuatro viajes adicionales con camiones especiales. La previsión es que la pasarela esté completamente montada a mediados de mayo, mes en el que también se espera la finalización total del puente, incluyendo los accesos con las calles Pardo de Cela y Basilio Álvarez, donde se construirá una gran rotonda, la mayor de la ciudad.
Para acelerar los plazos y cumplir con la fecha de finalización, los peldaños de la pasarela serán de chapa en lugar de madera, ya que su montaje resulta significativamente más rápido.




