Las Líridas, una de las lluvias de estrellas más reconocidas y antiguas, permanecen activas en el cielo entre el 16 y el 25 de abril. Este fenómeno astronómico se caracteriza por una tasa media de aproximadamente 20 meteoros por hora, aunque su intensidad puede variar significativamente, llegando a superar los 100 meteoros por hora en algunos años.
Este espectáculo celeste se produce cuando la Tierra atraviesa los restos dejados por un cometa. Al entrar en la atmósfera terrestre, estas pequeñas partículas de roca o polvo se desintegran a gran velocidad, creando brillantes estelas de luz que cruzan el cielo en cuestión de segundos, conocidas popularmente como “estrellas fugaces”.
Para disfrutar plenamente de este evento, los expertos aconsejan alejarse de la contaminación lumínica de las ciudades y buscar lugares con cielos despejados. Las horas más oscuras de la madrugada suelen ser las más propicias para observar el mayor número de estrellas fugaces, ofreciendo una oportunidad única para conectar con la inmensidad del universo.
La provincia de Ourense cuenta con diversos enclaves ideales para la observación de las Líridas, sin necesidad de permisos especiales. Entre los lugares más recomendados se encuentran la Serra do Xurés y la Serra de San Mamede, conocidas por su escasa contaminación lumínica y sus condiciones óptimas para la observación astronómica. En la comarca de Valdeorras, la Serra da Enciña da Lastra también ofrece espacios abiertos y accesibles para disfrutar de un cielo limpio.
Para aquellos que prefieran opciones más cercanas a la ciudad, miradores como el de A Batundeira o el de A Peroxa son alternativas prácticas. Aunque pueden tener algo más de iluminación que las zonas de alta montaña, permiten una observación cómoda sin grandes desplazamientos. Se recomienda acudir en las horas centrales de la noche o de madrugada, evitar luces intensas y permitir que la vista se adapte a la oscuridad para una mejor experiencia.




