El diputado del PP Celso Delgado señaló que ya han pasado cuatro años desde la colocación de la primera piedra de la infraestructura, calificándola de "muy pequeña en tamaño" y lamentando que "aún no han comenzado las estructuras más importantes, que son un par de viaductos". La obra acumula un "retraso monumental" debido a problemas en el terreno, aunque ya se ha realizado la pilotación.
Además del retraso en la ejecución, Delgado alertó sobre nuevos problemas en la licitación de los tramos siguientes, "fundamentales para liberar el tráfico de la N-120 en sentido Ourense". "El tramo Eirasvedras-Quintela no tiene ningún tipo de sentido si no tiene la continuidad hasta A Casilla", afirmó, mostrando "tremenda preocupación por la falta de licitación del siguiente tramo" y anunciando una nueva pregunta parlamentaria al ministerio de Transportes.
El diputado popular añadió que "el ansiado bulevar termal que estamos reclamando los ourensanos solo pasa por la posibilidad de liberar el tráfico por donde entramos coches", y sentenció que "con el tramo Eirasvedras-Quintela simplemente eso no es posible hacerlo".
La infraestructura, considerada la obra con más retraso del panorama nacional, cumplió en enero un cuarto de siglo en tramitación. Su objetivo es conectar la salida oeste de la A-52 con el centro urbano y la N-525 en sentido Santiago, aliviando el tráfico y permitiendo la reformulación de los espacios termales a orillas del Miño. A pesar de las reclamaciones, el proyecto ha pasado por las manos de 11 ministros sin que se conozca su final.




