La forma en que los integrantes de la UD Ourense celebraron su triunfo se ha convertido en un foco de atención, especialmente por sus implicaciones políticas. La retranca del equipo frente al alcalde de la ciudad, Jácome, no solo se hizo viral en las redes sociales, sino que también encontró eco en medios europeos.
Las cuentas en redes sociales, con cientos de miles de seguidores, dedicadas a reivindicaciones antifascistas, hicieron especial hincapié en la exhibición de una bandera comunista durante los festejos. Esta acción fue interpretada por muchos como una respuesta directa a las declaraciones previas del alcalde, quien calificó al club de "asamblea comunista".
La polémica generada por la celebración del equipo supone un "zasca en toda la boca" para Jácome, quien se vio expuesto a una crítica pública a través de un gesto deportivo que también tuvo una fuerte carga simbólica y política. La repercusión del evento subraya la conexión entre el deporte local y el debate social y político en la ciudad.




