La Formación Profesional (FP) agraria en Galicia está ganando terreno con su oferta para el curso 2026-2027, que suma 1.585 plazas. Esta formación, que abarca desde el monte hasta la agroecología, busca dar respuesta a los desafíos del rural gallego, como el empleo, el relevo generacional y la adaptación climática.
La Asociación de Profesorado de Ensino Agrario de Galicia (APEAGA) destaca la importancia estratégica de estos ciclos formativos para afrontar los retos sociales, económicos y ambientales derivados del cambio climático. No obstante, la presidenta de APEAGA, Iria Villar, señala que esta rama de la FP "sigue siendo una gran desconocida para buena parte de la sociedad", una paradoja que se busca combatir con la nueva oferta.
Los ciclos con mayor número de plazas son Xestión forestal e do medio natural (273 plazas, 17% del total) y Aproveitamento e conservación do medio natural (220 plazas, 13%). Juntos suman casi un tercio de la oferta pública agraria. Otros ciclos con alta demanda incluyen Xardinaría e floraría (204 plazas), la PFB de Xardinaría e viveirismo (180 plazas) y Paisaxismo e medio rural (166 plazas).
La modalidad ordinaria concentra la mayor parte de las plazas (664), seguida de la dual intensiva (436). También se ofrecen plazas en modular a distancia (200) y en programas formativos básicos (198). Las solicitudes de admisión ya se pueden presentar desde el 15 de junio hasta el 30 de junio.
La familia profesional agraria se ha modernizado y ya no se limita a la imagen tradicional del campo. Incluye ahora sectores como la ganadería, producción agrícola, aprovechamientos forestales, conservación del medio natural, jardinería, paisajismo, floristería, viverismo, agroecología y asistencia en sanidad animal, sectores clave para la economía y el equilibrio ambiental de Galicia.
A pesar de la elevada inserción laboral y la satisfacción del alumnado, APEAGA señala que aún existen zonas productivas sin oferta pública, como las comarcas de Terra de Soneira, Barcala y Xallas, o algunas áreas de Ourense. La red de centros, mayoritariamente dependientes de la Consellería de Educación, busca formar técnicos capaces de sostener el territorio.
Esta oferta formativa se presenta como una herramienta fundamental para responder a preguntas cruciales sobre el futuro del rural: ¿quién gestionará el monte?, ¿quién producirá alimentos?, ¿quién mantendrá las explotaciones, jardines, viveros y espacios naturales? ¿quién acompañará la transición hacia modelos más sostenibles? La FP agraria ofrece al alumnado no solo una salida laboral, sino también la posibilidad de emprender y quedarse en Galicia.




