El proyecto urbanístico para la reforma de la calle Alejandro Pedrosa, que conecta Santa Teresita con O Vinteún, tenía prevista su finalización en octubre del año pasado. Sin embargo, a día de hoy, catorce meses después de su inicio y con seis meses de demora, los trabajos siguen sin terminar. Esta situación no solo causa molestias a los residentes, sino que también pone en peligro cerca de medio millón de euros procedentes de los fondos Next Generation de la Unión Europea.
La calle Alejandro Pedrosa es una de las vías más extensas de O Vinteún y una arteria fundamental para la conexión de Santa Teresita con el barrio de A Ponte y el resto de la ciudad. Su prolongada paralización dificulta la movilidad y el aislamiento de los vecinos de Ourense. La circulación está restringida desde la intersección con la calle Río Limia hasta el cruce con la calle Quintián, permitiendo únicamente el acceso a garajes.
Además, muchos garajes tienen carteles que limitan su uso diario, prohibiendo la entrada o salida entre las 8:00 y las 19:00 horas. Esto obliga a los residentes a buscar aparcamiento en otros lugares o a dejar sus vehículos en la calle durante la noche. El avance de las obras varía significativamente según el tramo de la calle, siendo la zona entre la calle Guizamonde y Santa Teresita, y el cruce con Quintián, la más problemática.
En este sector, la acera derecha está casi terminada, mientras que la izquierda (portales pares) todavía conserva la antigua o carece de ella. Desde el inicio en la calle Guizamonde hasta el portal 54, la acera vieja no ha sido retirada. Entre los portales 52 y 46, la zona está en plena excavación, y del 46 al 42, en tierra. Del 42 al 38, se está iniciando la cimentación, y en la esquina del 38 con Quintián, están colocando las plaquetas. La zona presenta suciedad, es intransitable y el ruido es constante, incluso durante las horas de almuerzo.
El sector norte, desde la calle Guizamonde hacia arriba, tiene las aceras renovadas, pero se utiliza como depósito de residuos y material de obra, como plaquetas, tuberías y vallas. El asfalto está en mal estado y lleno de baches. La parte más avanzada es la sur, desde la calle Quintián hacia abajo, donde solo faltan por completar las jardineras, que ya están siendo rellenadas de tierra.
El Ayuntamiento de Ourense también ha anunciado la posible reanudación de las obras en la avenida de Portugal. Después de más de un mes de paralización, el alcalde Gonzalo Pérez Jácome indicó que se espera retomar los trabajos el próximo viernes. Sin embargo, esta reanudación se limitará a cubrir emergencias, como tapar baches, sin avanzar en la remodelación integral de la vía.




