La industria automotriz ourensana, que agrupa más de 200 empresas y genera más de 2.000 empleos directos, se está adaptando a los nuevos motores y tecnologías del siglo XXI. Esta evolución refleja un cambio desde un modelo dependiente de grandes fabricantes hacia una estructura de integración vertical, según datos del Informe Ardán y de la Asociación de Empresarios del Polígono de San Cibrao.
Este ecosistema industrial abarca desde la ingeniería de moldes hasta la fabricación de vehículos especiales. En el ámbito de los componentes, una empresa se mantiene como el principal referente económico, con una facturación próxima a los 200 millones de euros. Junto a ella, otras compañías del sector y la integración de una de ellas en un grupo internacional, sostienen la capacidad exportadora del Polígono de San Cibrao das Viñas.
La especialización en el carrozado constituye el rasgo distintivo del sector en la provincia. Una empresa lidera el mercado nacional de ambulancias con una cuota del 65%, mientras que otra destaca en la fabricación de autobuses. Ambas, junto con especialistas en vehículos frigoríficos, posicionan a Ourense en el mapa industrial del automóvil.




