El sector turístico de Ourense se enfrenta a un escenario de parálisis, marcado por la crisis de suministro del carburante aéreo y el consecuente aumento de los precios de los viajes. Esta situación está generando dudas entre los potenciales turistas, especialmente en lo que respecta a los destinos internacionales, llevando a muchos ourensanos a adoptar una postura de prudencia o incluso de rechazo a movilizarse.
“"Los clientes han decidido frenarse porque no saben lo que va a pasar, lo que ha provocado que se paralicen en seco las ventas."
Las agencias de viajes locales confirman esta tendencia. El encarecimiento del combustible es el principal motivo, ya que “pasa factura” y mantiene el mercado “bastante parado para lo que tendría que ser habitual a estas alturas del año”. Además, algunas compañías aéreas europeas ya han optado por reducir sus frecuencias de vuelo, mientras que los viajeros permanecen “a la expectativa a ver si la cosa se tranquiliza y se normaliza todo un poco”.
Otro factor que complica la situación es el cierre temporal del aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro, que “afecta bastante” al sector. La inestabilidad geopolítica, especialmente en relación con Oriente Medio y sus proximidades, también influye negativamente, ya que “el que viaja está con mucho miedo” y estos destinos “no se están vendiendo”.
Este panorama genera un efecto dominó: los turistas de otras partes de Europa buscan “destinos refugio” como España o Portugal, lo que eleva los precios en lugares turísticos de primer orden como las Islas Canarias, las Baleares, la Costa del Sol o Benidorm. Esta subida de precios podría, sin embargo, beneficiar al turismo de interior.
“"Van a subir mucho los precios en islas y costas y eso puede favorecer al turismo de interior."
En este contexto, Ourense, al ofrecer precios de alojamiento y servicios más accesibles, podría ver incrementado el número de visitantes durante este año. Esta tendencia ya se ha hecho notar en el primer trimestre, cuando la ciudad batió el récord de turistas extranjeros, superando los 11.000 en tan solo tres meses.




