La búsqueda de la clave de la longevidad extrema lleva a investigaciones que señalan a Galicia como un posible foco de 'zonas azules', regiones con alta esperanza de vida y concentración de centenarios. Un estudio reciente de la Sociedad Gallega de Gerontología y Geriatría y el Grupo de Investigación de Envejecimiento y Longevidad (Long Aging) de la Universidad de Vigo, liderado por el profesor José María Faílde, confirma la existencia de estas áreas entre Pontevedra, Lugo y Ourense.
La investigación previa ya sugería esta posibilidad, destacando a Galicia como la segunda comunidad autónoma con mayor tasa de centenarios en España. El fenómeno se concentra en las zonas rurales que confluyen entre Pontevedra, Lugo y Ourense, siendo las mujeres quienes triplican el número de hombres que alcanzan esta edad.
El nuevo estudio, cuya publicación está prevista en los próximos meses, ha delimitado un área bautizada como ZEL-G Sur. Este territorio de alta longevidad abarca 34 municipios, mayoritariamente en Ourense (28), junto con cinco de Pontevedra y uno de Lugo. La zona se extiende por el área limítrofe entre Ourense y Pontevedra, llegando hasta Celanova, Allariz y Castro Caldelas.
Según el profesor Faílde, la longevidad extrema es multicausal, combinando factores genéticos, hábitos de vida, alimentación y, crucialmente, bajos niveles de estrés. Los centenarios de estas regiones presentan perfiles epigenéticos más jóvenes y mantienen un historial de trabajo físico constante, una sociabilidad activa y una dieta basada en productos de proximidad.
La geografía también juega un papel. El entorno de media montaña de la zona ZEL-G Sur, con altitudes entre los 400 y los 900 metros, presenta una hipoxia moderada que se relaciona con la mayor longevidad, a diferencia de las zonas por debajo de los 200 metros, donde hay mayor prevalencia del síndrome metabólico.
Un estudio publicado en Nutrients vincula directamente la concentración de centenarios en Ourense con la adherencia a la dieta atlántica del sur de Europa (SEAD), rica en hortalizas, patatas, pan, lácteos y cerdo, con un uso reducido de sal, azúcares y alcohol. Los factores psicosociales, como las redes familiares y sociales y la actividad física, también son determinantes.
La esperanza de vida en Galicia muestra una tendencia ascendente. Entre 2020 y 2024, la esperanza de vida de los hombres pasó de 80,5 a 81,2 años, y la de las mujeres de 86,3 a 86,8 años. En 2024, la media gallega superó los 84 años, un dato histórico muy por encima de los 72,85 años de 1975.




