Galicia registra más horas de sol de lo esperado en 2025

Un informe de la AEMET desmonta el tópico de la comunidad más oscura, destacando el sur de Ourense y las Rías Baixas como zonas con mayor luz natural.

Imagen genérica de un paisaje gallego con arquitectura de granito y cruceiros bajo un cielo parcialmente nublado.
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Imagen genérica de un paisaje gallego con arquitectura de granito y cruceiros bajo un cielo parcialmente nublado.

La provincia de Ourense y el entorno de las Rías Baixas registraron un notable incremento en las horas de sol durante 2025, según el balance climático anual de la AEMET, desmintiendo la creencia popular sobre la oscuridad de la comunidad.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha publicado los datos definitivos del balance climático de 2025, que contradicen la idea generalizada sobre la falta de luz solar en Galicia. El documento señala que otras regiones del extremo norte peninsular, como el País Vasco, Cantabria y diversos puntos de Asturias, sufrieron una menor cantidad de horas de sol a lo largo del año.
La nubosidad de estancamiento afectó con mayor fuerza a la cornisa cantábrica oriental, liberando al noroeste de la reputación de ser la región más oscura. El sur de la comunidad autónoma, en particular la provincia de Ourense y la zona de las Rías Baixas, ha funcionado como un potente motor de cielos despejados, empujando la media autonómica hacia arriba.
Ciudades como Vigo o Pontevedra han consolidado registros de luz que compiten sorprendentemente con algunas áreas del interior o incluso de la vertiente mediterránea. Esta mejora se debe en gran parte a la persistencia de las dorsales anticiclónicas, que actuaron como un muro prolongado, bloqueando la llegada de borrascas atlánticas y favoreciendo el tiempo seco y luminoso en el flanco occidental de la península.
El análisis también subraya un cambio evidente en el patrón de precipitaciones. Aunque los acumulados de lluvia siguen siendo cuantiosos cuando entra un temporal en Galicia, las precipitaciones tienden a concentrarse en menos días pero más intensos, liberando más jornadas para el buen tiempo y dibujando un escenario más soleado de lo que dicta la leyenda tradicional.