La tradicional Romería Vikinga de Catoira se celebró este domingo en el recinto de las Torres de Oeste, a orillas del río Ulla. Este evento, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, recrea el enfrentamiento entre las embarcaciones vikingas y la resistencia organizada en tierra.
La marea baja y la acumulación de lodo en la zona marcaron el desarrollo de la celebración, mezclándose con el vino y cubriendo a numerosos asistentes. La fiesta volvió a demostrar su capacidad de atracción, con presencia de visitantes procedentes de lugares como Portugal y Francia.
Las réplicas de las naves vikingas comenzaron a rodear el entorno fortificado alrededor de las 12:00 horas, pero el desembarco no se produjo hasta cerca de las 13:40 horas, momento en el que los tripulantes llegaron a tierra para escenificar la invasión. Este acto central de la Romería Vikinga es el más multitudinario de una programación que se extiende a lo largo de una semana.
Además del desembarco, la celebración incluye un mercado medieval, desfiles, actuaciones folclóricas y competiciones deportivas. La espectacularidad de la recreación en las Torres de Oeste es el principal reclamo de una fiesta que congrega a miles de personas en torno a la historia y la cultura popular vikinga de Catoira.




