El conflicto por la paralización de las obras en la avenida de Portugal se intensifica, amenazando con derivar en acciones judiciales. Tras el anuncio del Ayuntamiento de Ourense sobre la reanudación de los trabajos mediante un contrato de emergencia adjudicado a una nueva empresa, la adjudicataria inicial ha impugnado la decisión.
La empresa original sostiene que el decreto municipal que suspende sus contratos e inicia los trabajos con la nueva firma es nulo. Alegan que sus contratos siguen en vigor, sin que se haya formalizado su resolución ni liquidación, tal y como exige la Ley de Contratos del Sector Público. Además, denuncian no haber recibido comunicación del expediente de emergencia que justificaría esta maniobra.
“"La actuación de la empresa ajena es materialmente ilegal."
La adjudicataria inicial asegura tener pruebas de que el personal de la nueva empresa comenzó a trabajar en la zona el viernes, 18 de abril, tres días antes de la fecha fijada por el Ayuntamiento para la suspensión definitiva del contrato original y el inicio formal de los nuevos trabajos. Ante esta situación, solicitaron la "inmediata paralización de la intervención de la empresa ajena".
La empresa original ha advertido que no se hace responsable de los "daños que la situación actual pueda generar para las personas y bienes", trasladando que el "exclusivamente responsable" de cualquier incidente será el Ayuntamiento. La nueva adjudicación, tramitada como obra de emergencia, limita las actuaciones a garantizar la seguridad de la vía, sin incluir mejoras estéticas o la finalización del proyecto de humanización original.




