La falta de previsión en la organización del tráfico durante las fiestas de Ourense afectó a todos los ciudadanos, sin excepción. Ni siquiera el presidente de la Diputación provincial, Luis Menor, pudo esquivar los atascos que caracterizaron estos días.
El propio Menor confesó haberse visto involucrado en uno de estos atascos, calificándolo como una muestra del 'caos circulatorio marca Ou'. Su experiencia subraya la sensación generalizada de que faltó una 'mente pensante' en la gestión del tráfico durante el período festivo.
“"Nos igualan a todos, da igual la clase social, dirección, código postal o cargo, nadie escapa a la falta de previsión."
La situación pone de manifiesto la necesidad de mejorar la planificación y la gestión del tráfico en eventos de gran afluencia en la ciudad, para evitar que los ciudadanos, independientemente de su cargo, se vean perjudicados por problemas de movilidad.




