El conjunto ourensano, dirigido por Dani Llácer, afronta un encuentro fundamental en su lucha por mantener la categoría. Situados en puestos de descenso, los jugadores del Ourense CF tienen la obligación de conseguir los tres puntos para salir de la zona de peligro y seguir compitiendo con los demás equipos implicados en la parte baja de la tabla.
Este partido es el primero de dos que el equipo azulón disputará en un periodo de cuatro días, lo que subraya la importancia de cada punto en juego. La presión es máxima para los locales, que buscan revertir su situación actual.
Por su parte, el CD Lugo llega a Ourense con objetivos diferentes. El equipo lucense ocupa la octava posición en la clasificación, a tan solo dos puntos de la tercera plaza, lo que los sitúa de lleno en la lucha por los puestos de ascenso. No quieren perder el tren de los equipos que aspiran a subir de categoría, con una clasificación muy apretada donde diez equipos están separados por apenas tres puntos.




