La reciente derrota del Ourense CF por 1-2 frente al Zamora ha dejado un sabor amargo en el vestuario, especialmente por la notable influencia de las decisiones arbitrales. El colegiado del encuentro, Roca Robles, rectificó sus apreciaciones hasta en tres ocasiones tras consultar el VAR, una situación poco habitual que generó frustración en el conjunto ourensano.
Este resultado no solo supuso la pérdida de puntos importantes, sino que también rompió una racha positiva del equipo en su feudo de O Couto, donde llevaban sin perder desde el 19 de octubre. Aquella jornada, el Real Madrid Castilla fue el último en vencer, en un partido también condicionado por una expulsión temprana.
“"El VAR hace un fútbol diferente. No digo que la idea no esté bien, pero los medios con los que están son muy limitados para la categoría. Tienen que evolucionar, mejorar y poner más medios porque son muy escasos y no ayudan nada."
A pesar del desánimo, el equipo mantiene una perspectiva optimista de cara a los próximos encuentros. Conscientes de la importancia de las cuatro "finales" que restan, el objetivo principal es asegurar la permanencia en la categoría. La situación actual, con dos puntos de ventaja sobre el descenso, es vista como un logro, considerando que el equipo llegó a estar en puestos de colista al inicio de la temporada.
La meta fijada es alcanzar los 45 puntos, una cifra que se considera suficiente para garantizar la salvación. El balance general de la temporada, a pesar de un inicio complicado, incluye participaciones destacadas en competiciones coperas, lo que refuerza la moral del grupo. El próximo desafío será en Bilbao, un lugar donde el equipo ya consiguió una victoria a domicilio en la temporada anterior.




