El Jardín del Posío de Ourense reabre entre polémica por su transformación en cemento

El emblemático espacio verde de casi dos siglos de historia ha sido remodelado por el Concello con una fuerte sustitución de vegetación por superficies artificiales.

Imagen genérica de un parque público en Ourense con amplias zonas de cemento y pavimento artificial.
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Imagen genérica de un parque público en Ourense con amplias zonas de cemento y pavimento artificial.

El histórico Jardín del Posío, un espacio verde de casi dos siglos de historia en Ourense, ha reabierto sus puertas tras 16 meses de obras con una polémica reforma que lo ha transformado en superficies de cemento y pavimento artificial.

El Concello de Ourense ha reabierto sorpresivamente el Jardín del Posío, un pulmón verde con casi dos siglos de historia, después de 16 meses de obras. La remodelación, que tuvo un coste final de 2,8 millones de euros y un sobrecoste de 200.000 euros, ha finalizado envuelta en una profunda polémica vecinal y medioambiental.
Las críticas surgen por la drástica sustitución de las zonas ajardinadas por superficies de cemento y suelo artificial. La reforma no solo despoja al parque de su valor botánico y su carácter histórico, fundado en 1846, sino que también reduce su capacidad como refugio climático frente a las olas de calor estivales, convirtiéndolo en un gran parque infantil genérico dominado por el hormigón.
Los parterres tradicionales han sido sustituidos por pavimentos continuos de colores vivos y estética industrial. Además, los bancos han quedado expuestos directamente al sol, evidenciando la pérdida de masa forestal y de sombra natural. Algunos camiones de la remodelación aún permanecían en el lugar durante la reinauguración.
Vecinos de Ourense recorrieron el nuevo recinto expresando quejas por el drástico cambio en la fisonomía del emblemático parque. Los espacios abiertos, desprovistos de masa verde, amenazan con incrementar las temperaturas durante el verano, mientras que las áreas de recreo presentan un aspecto genérico, similar al de cualquier plaza moderna.
La reforma incluye nuevas estructuras metálicas para un parque infantil de gran tamaño en la zona central, lo que difumina el carácter romántico original del jardín de 1846. También se prevé una nueva cafetería, pendiente de licitación.