El encuentro, enmarcado en el Foro La Región, puso el foco en la necesidad de recuperar el diálogo reflexivo en un entorno marcado por la inmediatez. Durante la sesión, se analizó cómo la búsqueda constante de validación en las redes sociales afecta tanto a jóvenes como a adultos, alterando la percepción de la realidad y la libertad individual.
El ponente destacó cuatro ejes fundamentales en los que incide la exposición digital: el emocional, por la dependencia de los 'likes'; el académico, por la pérdida de capacidad de atención; el social, por la confusión entre seguidores y amistades reales; y el político, por la propagación de mensajes simplificados.
“"Las escuelas deben funcionar como espacios de resistencia que promuevan un pensamiento pausado y reflexivo frente a la rapidez del entorno digital."
Respecto a la inteligencia artificial, el ponente señaló que esta tecnología puede ser una herramienta poderosa para quien posee un criterio formado, pero advierte que puede perjudicar a quien carece de él. La ética se mantiene, según su análisis, como el límite esencial que diferencia la capacidad humana de la máquina.




